SI ALGUNA VEZ
Si divisas alguna vez en la esquina de tu casa
a un caballo cansado y con joroba,
no te sorprendas…
soy yo.
Me quebré la espina dorsal,
corriendo valles y ensenadas,
trochas y acantilados,
oteros y alamedas,
morrenas y ciudades.
Se trataba de alcanzarte
y decirte que te amaba,
pero me accidenté en mis trotes y carreras
y llegué tarde.
Si adviertes uno de estos días,
a un caballo fracturado
y deforme de la espalda,
no lo compadezcas.
Sólo bríndale tu sonrisa de niña buena,
acarícialo sin negarle tu ternura
y sencillamente, cuídalo
y ámalo hasta que se duerma.
Adolfo García
PALABRAS
Bellas palabras son
cuando las dice una madre
llenas de ternura y de amor.
De unas palabras de halago
siempre debemos tener miedo
marca el alma de traidores,
si el halago no es sincero.
Mas si la palabra es ofensa
que no nos cause dolor,
no devolvamos la ofensa
ni le prestemos atención.
¡Mujer! de las palabras de un hombre
nunca confíes en pleno,
que el hombre por ser hombre
siempre desea lo ajeno.
Y a la palabra terca
tenle mucha compasión,
bríndale un perdón
pues no tiene ningún valor.
Mas hay una palabra muy sabia
que no se compara a ninguna,
es la que Dios nos legó
en su Sagrada Escritura.
María Hevia
jueves, 12 de febrero de 2009
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