jueves, 12 de febrero de 2009

Técnica literaria (o teoría literaria)

El material común de que se valen la gramática, la retórica y la literatura es la palabra.

La palabra preceptiva literaria (retórica y poética), dice Luís A. Sánchez, se dedica al lenguaje bello, tal como una carta de viaje.

El viaje en sí es la literatura, la obra que crea belleza la cual es comentada por la retórica.

La palabra literatura expresa también el conjunto de toda la producción literaria de un pueblo o una época, así se dice: Literatura española, literatura chilena, literatura arcaica, etc.

Retórica es la ciencia que analiza los modos como la palabra cumple esa función de expresar belleza o bien, enseña a analizar y a gustar las producciones literarias.

El gusto artístico y la crítica, llamado también criterio estético, buen gusto es la facultad de sentir y apreciar el instinto de lo bello. La persona que lo posee sabe descubrir al instante la belleza en donde quiera que se encuentre.

El gusto artístico es, pues un don natural: nace de la sensibilidad y la delicadeza del espíritu. Inútil sería pretender adquirirlo como se adquiere una ciencia, pero se le puede educar, sin embargo, el estudio de ella de a poco a nada serviría si no va acompañado de la lectura de las obras maestras y de la contemplación inteligente de la realidad de la vida.

La recta apreciación de los méritos y deméritos de una obra literaria y aun de cualquier obra artística, se denomina crítica. El crítico es un intérprete de la belleza y un verdadero juez de arte. Ante todo, debe poseer un buen gusto, pero sus fallos necesitan ser razonados. No basta que los funde en una sola impresión personal: es menester que ella se apoye en bases sólidas, de acuerdo con la razón y la lógica. Exígesele, además, vastos conocimientos: retórica, métrica, literatura comparada, historia, filosofía (especialmente los ramos de esta ciencia llamada estética, sociología y psicología) etc. Porque un buen estudio de crítica no se limita a examinar una obra aislada: la compara con otras que se relacionen con ella, analizar las facultades del autor y la manera cómo las ha empleado, su influencia que sobre él han ejercitado el medio ambiente, la raza, otros escritores nacionales o extranjeros, etc. Cada vez, cada escritor destacado y con personalidad adquiere su estilo. En él se revela su cultura, su sensibilidad, su buen gusto.
SI ALGUNA VEZ

Si divisas alguna vez en la esquina de tu casa
a un caballo cansado y con joroba,
no te sorprendas…
soy yo.
Me quebré la espina dorsal,
corriendo valles y ensenadas,
trochas y acantilados,
oteros y alamedas,
morrenas y ciudades.
Se trataba de alcanzarte
y decirte que te amaba,
pero me accidenté en mis trotes y carreras
y llegué tarde.
Si adviertes uno de estos días,
a un caballo fracturado
y deforme de la espalda,
no lo compadezcas.
Sólo bríndale tu sonrisa de niña buena,
acarícialo sin negarle tu ternura
y sencillamente, cuídalo
y ámalo hasta que se duerma.

Adolfo García


PALABRAS

Bellas palabras son
cuando las dice una madre
llenas de ternura y de amor.


De unas palabras de halago
siempre debemos tener miedo
marca el alma de traidores,
si el halago no es sincero.

Mas si la palabra es ofensa
que no nos cause dolor,
no devolvamos la ofensa
ni le prestemos atención.

¡Mujer! de las palabras de un hombre
nunca confíes en pleno,
que el hombre por ser hombre
siempre desea lo ajeno.
Y a la palabra terca
tenle mucha compasión,
bríndale un perdón
pues no tiene ningún valor.

Mas hay una palabra muy sabia
que no se compara a ninguna,
es la que Dios nos legó
en su Sagrada Escritura.

María Hevia

Alfonso Larrahona Kästen y su premio "José Vasconcelos"

El galardón más importante de Latinoamérica se entrega al poeta chileno Alfonso Larrahona Kästen: Premio "José Vasconcelos" 1991.
Alfonso Larrahona Kästen es el único escritor chileno que ostenta el Premio "José Vasconcelos", el más importante de Latinoamérica. Lo consiguió en 1991 y le fue entregado en Ciudad de México, el 12 de octubre de ese año.
Cabe destacar que, junto con el poeta chileno, fueron postulados a dicho premio otros dos connotados literatos extranjeros, uno de los cuales había sido nominado este año como candidato al Premio Nobel de Literatura.
Alfonso Larrahona Kästen ha obtenido numerosos Primeros Premios en Chile, Argentina, Uruguay, España, Italia y Bélgica. Recientemente obtuvo dos altas distinciones: el Premio Municipal de Literatura otorgado por la Municipalidad de Valparaíso y la nominación de "Caballero de la Orden de la Encina del Mérito Poético", que le fuie comunicada por el Gran Maestro poeta, Sr. Juan Ruiz de Torres, desde Villanueva de la Cañada, Madrid, España.
Asimismo, el poeta aparece en diecinueve antologías chilenas, argentinas, españolas, italianas y alemanas.
Premios "Vasconcelos" hasta 1991
1968 León Felipe
1969 Salvador de Madariaga
1970 Félix Marti Ibañez
1971 Joaquim Montezuma de Carvalho
1972 Luís Alberto Sánchez
1973 Jorge Luís Borges
1974 Gilberto Freyre
1975 Diego Abad de Santillán
1976 Ubaldo di Benedetto
1977 Vicente Geigel Polanco
1978 Samuel Bronston
1979 Alfonso Camin
1980 Helcias Martan Góngora
1981 José Jurado Morales
1982 Primo Castrillo
1983 José María Amado
1984 Sociedad Cultural Sor Juana de la Cruz
1985 jean Aristeguieta
1986 Francisco Matos Paoli e Isabel Freire de Matos
1987 Magin Berenguer Alonso
1988 Arturo Uslar Pietri
1989 Capilla "Alfonsina"
1990 Odon Betanzos Palacios
1991 Alfonso Larrahona Kästen

Epitafio de Vicente Huidobro en su morada final

"Abrid la tumba,
al fondo de esta tumba se ve el mar"
Nació el 10 de enero de 1983 en Santiago, Vicente García Huidobro fernández, hijo de Vicente y María Luisa. A los 18 años publicó su primer libro, "Ecos del Alma".
En 1914 publicó el libro "Pasando y Pasando", que contenía una fuerte crítica social y contra la Iglesia, por lo que su padre mandó quemar la edición completa; gracias a eso firmó su próximo libro, "Las Pagodas Ocultas" (1915) con el nombre con el que trasciende hasta hoy: Vicente Huidobro.
A los 21 años dictaba conferencias sobre un credo estético en Santiago, y dos años más tarde en Buenos Aires, donde dio a conocer su voluntad de alcanzar una creación pura, otorgándole al poeta el rol de creador absoluto. Esta posición le trajo una polémica con el connotado intelectual José Ingenieros, a partir de la cual se le conoció com0 creacionista.
Siempre al frente, Huidobro fue testigo activo del surgimiento de movimientos como el dadaísmo, el surrealismo, el ultraismo español, y claro, el creacionismo a nivel mundial.
Junto a Gabriela Mistral y Pablo Neruda, constituye la trinidad de la gran poesía chilena.
la muerte de Vicente Huidobro causó profundo pesar en su familia, quienes decidieron trasladar y dejar sus restos frente al mar, en el año 1958, según la voluntad del poeta; ostentando el simbólico epitafio "Abrid la tumba, al fondo de esta tumba se ve el mar".
En el año 1990 surge la iniciativa de Codelco de invertir en su primera restauración.
El día 2 de abril de 1992 la tumba fue declarada Monumento Histórico por el Consejo de Monumentos Nacionales.
Don Osvaldo Cartagena Polanco, alcalde de la comuna, en el año 2005, dio el vamos a las nuevas obras de recuperación de la tumba, inaugurándose en el año 2006, con la asistencia de la ministra de Cultura, Paulina Urrutia, y el nieto de vate, Vicente García Huidobro Santa Cruz.
La obra tuvo una inversión de veintitrés millones de pesos, que fueron asignados en su totalidad por la Ilustre Municipalidad de Cartagena.
Obras de Vicente Huidobro
Ecos del alma, 1911; La gruta del silencio, 1913; canciones de la noche, 1913; Pasando y pasando, 1914; Adán, 1916; El espejo del agua, 1916; Horizon Carré, 1917; Tour Eiffel, 1918; Halliali, 1918; Poemas árticos, 1918; Saisons choisies, 1921; Finis britanniae, 1923; Tout a coup, 1925; Manifestes, 1925; Vientos contrarios, 1926; Altazor, 1929; Temblor del cielo, 1931; Cagliostro, 1934; En la luna, 1934; Ver y palpar, 1941; El ciudadano del olvido, 1941; Últimos poemas, 1948; Obras completas, 1964.